Un joven de 18 años de Rättvik ha sido condenado a 13 años de prisión por intento de asesinato y otros delitos tras colocar una bomba en el Stiernhööksgymnasiet el 21 de enero.
El Tribunal de Distrito de Mora declaró al joven de 18 años culpable de intento de asesinato contra un empleado de la escuela e intento de destrucción pública agravada. La bomba estaba envuelta en papel de regalo navideño rojo y llena de tornillos y bolas de metal para detonar al levantar la tapa.
El fiscal Jimmy Skogström había solicitado 18 años de prisión, pero expresó su satisfacción con el veredicto. Señaló, no obstante, que había solicitado la condena por intento de asesinato en cuatro casos.
El abogado defensor Alexander Berglund afirmó que tanto él como su cliente están muy decepcionados y apelarán la sentencia. El hombre también deberá pagar una indemnización a las víctimas.