Un joven de 18 años está acusado de cuatro cargos de intento de asesinato tras colocar una bomba de fabricación casera frente a un instituto de Rättvik en enero.
El juicio comenzó el martes en el Tribunal de Distrito de Mora. El fiscal sostiene que el acto fue una represalia dirigida contra la escuela y dos miembros del personal. Según los testigos, el sospechoso colocó un paquete sobre el capó de un coche el 21 de enero. El paquete estaba envuelto en papel de regalo rojo y contenía una caja de zapatos llena de tornillos y bolas de metal. La bomba estaba diseñada para detonar si se levantaba la tapa. El adolescente admite haber fabricado la bomba y varias armas de fuego impresas en 3D, pero niega los cargos de intento de asesinato. Su abogado afirma que nunca tuvo la intención de hacer daño a nadie.