Un hombre de unos 40 años enfrenta múltiples cargos después de que la policía descubriera una bomba de tubo teledirigida en su vivienda en el municipio de Flen.
El juicio contra el hombre comienza este martes. Es sospechoso de un delito grave contra la ley de productos inflamables y explosivos, preparación para la destrucción pública peligrosa e intento de incendio provocado.
La policía detuvo al hombre durante una operación en abril tras recibir una alerta sobre él. El individuo se negó a abandonar su residencia, por lo que fue necesaria la intervención del equipo regional antes de poder proceder a su detención. Durante el registro, la bomba de tubo fue localizada en una estantería.
El hombre niega los delitos. Una investigación de tipo "párrafo 7" ha indicado que se sospecha que padece un trastorno mental grave y que podría haberlo sufrido en el momento de los hechos.