El Premio Nobel de Economía 2025 se otorgó a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por su trabajo sobre innovación y destrucción creativa. Su investigación muestra cómo las economías prosperan al permitir que nuevas ideas reemplacen las antiguas. Para México, esto implica la necesidad de un Estado que impulse la innovación y proteja el tejido social.
El Premio Nobel de Economía 2025 reconoció las contribuciones de Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, quienes han demostrado que el progreso económico depende de la innovación que permite a nuevas empresas, tecnologías e ideas desplazar procesos, empleos y estructuras obsoletas. Este concepto de “destrucción creativa” implica que el avance no se frena, sino que se gestiona para evitar daños sociales.
Aghion y Howitt describen una “escalera de calidad”, donde las empresas invierten en innovación para mejorar productos y procesos, ganando mercado pero desplazando competidores y reacomodando empleos. Políticas que protegen a los ganadores del pasado o bloquean a nuevos actores detienen este crecimiento. En su libro The Power of Creative Destruction, Aghion plantea: “¿cómo logramos que la destrucción creativa genere prosperidad sin romper el tejido social?”.
Su solución involucra un Estado inversionista que financie ciencia, educación, salud, infraestructura y plataformas tecnológicas —áreas subfinanciadas por el sector privado— y un Estado asegurador con seguros de desempleo, programas de capacitación y redes de protección básica. Sin estas medidas, la innovación genera miedo y resistencia.
En México, que se ha consolidado como un ecosistema emprendedor clave en América Latina con startups en fintech y comercio electrónico, y expansión del capital de riesgo, el reto es aplicar estas ideas. Nuevo León y Monterrey lideran en nearshoring, manufactura avanzada y hubs de conocimiento con parques de investigación y clusters tecnológicos. Sin embargo, se necesita una política de competencia que reduzca barreras regulatorias y evite que grandes empresas bloqueen a nuevos entrantes.
El Nobel advierte que el crecimiento no es automático. México debe construir un Estado que invierta en innovación y permita la competencia, transformando la destrucción creativa en prosperidad, especialmente en dinámicas regiones como Nuevo León.