Adidas ha presentado la Pro Evo 3, su zapatilla de running más ligera hasta la fecha con 97 gramos para una muestra de talla 8.5 del Reino Unido. El calzado promete una mejora del 1,6% en la economía de carrera gracias a una espuma avanzada y una placa de carbono minimalista. El keniano Sabastian Sawe la estrenará en el Maratón de Londres el 26 de abril.
Adidas anunció el lanzamiento de la Pro Evo 3 este miércoles, marcando un hito en la competencia actual entre las marcas deportivas por producir las zapatillas de running más rápidas. Desarrollada durante tres años, la zapatilla pesa solo 97 gramos —un 30% más ligera que su predecesora— y cuenta con la espuma Lightstrike Pro Evo de nueva generación, que es casi un 50% más ligera. Un elemento de carbono rediseñado alrededor del borde de la entresuela mejora la compresión y la estabilidad, contribuyendo a un mejor retorno de energía en cada zancada. La parte superior se inspira en materiales de navegación y kitesurf para ofrecer textiles ripstop ultraligeros con hilos de poliéster de alta resistencia. Limitadas a 200 pares a 500 dólares cada uno, las zapatillas salieron a la venta al público hoy, y se planea una mayor disponibilidad para el otoño. El jefe de innovación de Adidas, Marc Makowski, describió la producción como 'lo más cercano a algo hecho a mano', destacando su sensación de ligereza y su ingeniería orientada a la velocidad en maratón. 'Cada pieza de la zapatilla ha sido diseñada pensando en la velocidad', señaló Makowski. El director general de running, Patrick Nava, destacó el respaldo científico: cada 100 gramos reducidos mejoran la economía de carrera en un 1%. Señaló el cambio de un deporte de nicho a uno de masas, impulsado por la participación de la Generación Z, con un mercado mundial de equipamiento de running que se proyecta alcanzará los 70.000 millones de dólares para 2032 frente a los 45.000 millones de dólares en 2024. Adidas vendió casi 10 millones de pares de su modelo más asequible de 150 dólares, la Evo SL, a finales de 2025. Makowski añadió que la inteligencia artificial ya ayuda en el diseño y en el análisis de datos de los atletas, aunque la integración directa en la zapatilla sigue bajo revisión.