Defensores de la salud y legisladores hicieron un llamado al presidente Marcos este jueves para que aumente los impuestos al pecado sobre el alcohol, el tabaco y las bebidas azucaradas con el fin de abordar los crecientes problemas de salud entre los jóvenes filipinos.
La coalición Youth for Health destacó su preocupación por el retraso en el crecimiento, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol entre los jóvenes durante una conferencia de prensa en Manila. Señalaron una encuesta de 2025 que muestra que las tasas de retraso en el crecimiento entre niños menores de cinco años se sitúan en el 25.3 por ciento, un aumento de 1.7 puntos porcentuales respecto a 2023. El grupo también señaló que el 4.5 por ciento de los adolescentes de entre 10 y 19 años fuma regularmente y el 22.3 por ciento consume alcohol. El miembro de la coalición, Dale Papa, afirmó que el gobierno debe demostrar su compromiso con los jóvenes mediante leyes protectoras en lugar de solo palabras. Cielo Magno, profesora de economía de la Universidad de Filipinas, añadió que unos impuestos al pecado más altos desalentarían los comportamientos poco saludables y generarían ingresos para programas como PhilHealth. La coalición solicitó al presidente Marcos que priorice los proyectos de ley 5966, 5475 y 5476 de la Cámara de Representantes, los cuales proponen aumentos impositivos anuales a las bebidas espirituosas destiladas y los licores fermentados. También respaldaron medidas para aumentar los impuestos a las bebidas azucaradas, proyectando unos ingresos adicionales combinados de alrededor de 286.9 mil millones de pesos en cinco años.