Los sismólogos estatales registraron 8,381 réplicas del terremoto de magnitud 7.8 ocurrido el 8 de junio. La cifra de muertos alcanzó los 78, tras informarse de 10 nuevos fallecimientos. Las evaluaciones de daños y las labores de ayuda continúan en todas las áreas afectadas.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología informó el 19 de junio que las réplicas oscilaron entre magnitudes de 1.2 a 6.4. De estas, 2,040 fueron localizadas y 90 fueron percibidas por los residentes. El recuento diario ha disminuido en general desde el sismo inicial en Maasim, Sarangani.
El Consejo Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres confirmó los últimos fallecimientos, todos ellos en Davao Occidental. Sarangani registró 33 muertes, Cotabato del Sur 24 y Davao del Sur una. Al menos 30 personas siguen desaparecidas y 1,399 resultaron heridas.
Los daños en infraestructuras alcanzaron los 1,290 millones de pesos en 14 áreas bajo estado de calamidad. Más de 74,000 viviendas resultaron dañadas, incluidas 13,700 que fueron totalmente destruidas. La Cruz Roja Filipina desplegó a 264 empleados y voluntarios con vehículos y equipo para apoyar las operaciones de socorro.