Investigadores que utilizan inteligencia artificial han descubierto que los leones africanos producen dos tipos distintos de rugidos, incluido una versión intermedia previamente no reconocida. Este avance, detallado en un nuevo estudio, mejora las técnicas de monitoreo para la especie vulnerable. El hallazgo promete esfuerzos de conservación más precisos en medio de la disminución de las poblaciones de leones.
Un equipo de la Universidad de Exeter ha identificado un rugido intermedio en los leones africanos, desafiando la creencia previa de que solo producen un tipo. Publicado en Ecology and Evolution, el estudio empleó aprendizaje automático para clasificar rugidos con una precisión del 95,4 %, minimizando el sesgo humano en la identificación.
El autor principal, Jonathan Growcott, explicó su importancia: «Los rugidos de los leones no son solo icónicos: son firmas únicas que pueden usarse para estimar tamaños de población y monitorear animales individuales. Hasta ahora, identificar estos rugidos dependía en gran medida del juicio experto, introduciendo un posible sesgo humano. Nuestro nuevo enfoque con IA promete un monitoreo más preciso y menos subjetivo, crucial para los conservacionistas que trabajan para proteger las poblaciones menguantes de leones».
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica a los leones como vulnerables, con un estimado de 20.000 a 25.000 individuos salvajes restantes en África, una disminución de aproximadamente la mitad en los últimos 25 años. Este método impulsado por IA mejora el monitoreo acústico pasivo, ofreciendo una alternativa fiable a enfoques tradicionales como encuestas de rastros o trampas cámara.
Growcott enfatizó la necesidad de cambio: «Creemos que debe haber un cambio de paradigma en el monitoreo de la vida silvestre y un cambio a gran escala hacia el uso de técnicas acústicas pasivas. A medida que la bioacústica mejore, será vital para la conservación efectiva de los leones y otras especies amenazadas».
La investigación involucró colaboraciones con la Unidad de Conservación de Vida Silvestre de la Universidad de Oxford, Lion Landscapes, la Sociedad Zoológica de Fráncfort, TAWIRI y TANAPA. La financiación fue proporcionada por el Lion Recovery Fund, WWF Alemania, la Iniciativa Darwin y el UKRI AI Centre for Doctoral Training in Environmental Intelligence.