Las bolsas asiáticas repuntaron gracias a la disminución de las tensiones en Oriente Medio y a la recuperación de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial. El índice KOSPI de Corea del Sur lideró las ganancias, mientras que Wall Street también avanzó.
Los mercados en Asia subieron a medida que los inversores recibieron con satisfacción las señales de una reducción de las tensiones entre Irán e Israel. El repunte se extendió a las acciones tecnológicas, con fabricantes de chips como Nvidia registrando ganancias en Wall Street. Los inversores volvieron a optar por activos de riesgo, mostrando una renovada confianza en el mercado alcista. Esto ocurrió a pesar de que persistían las preocupaciones sobre la inflación y las posibles decisiones sobre los tipos de interés de la Reserva Federal. El índice MSCI Asia Pacific y el Nikkei de Japón subieron en medio de este ambiente de mayor optimismo.