Los mercados bursátiles asiáticos cayeron bruscamente a medida que el auge impulsado por la inteligencia artificial perdía impulso. El índice KOSPI de Corea del Sur suspendió sus operaciones tras un fuerte descenso. Los inversores se centraron en posibles subidas de tipos de interés de la Reserva Federal y en nuevas cifras de inflación.
La tendencia bajista se extendió por toda la región, con las acciones de tecnología y semiconductores liderando las pérdidas. El índice de referencia de Corea del Sur activó una suspensión de cotización tras la fuerte caída. Los participantes del mercado evaluaron los efectos potenciales de unos tipos de interés más altos en Estados Unidos junto con las próximas publicaciones de datos de inflación. Al mismo tiempo, el aumento de las tensiones en Oriente Medio impulsó los precios del petróleo. El dólar estadounidense ganó terreno frente al yen japonés a medida que los inversores buscaban activos más seguros en medio de la volatilidad.