Wall Street cerró a la baja el viernes, presionado por fuertes descensos en las acciones de chips de IA. Las acciones del sector sanitario, incluida Moderna, registraron ganancias en un contexto de cambio en el enfoque de los inversores.
Las empresas de chips de IA se enfrentaron a una importante presión vendedora a medida que los inversores evaluaban la promesa a largo plazo de la inteligencia artificial frente a los elevados costes de construcción de centros de datos. La preocupación por el aumento de los precios de la energía y los gastos en chips se sumó a las inquietudes sobre la inflación, afectando a empresas como Apple.
Los participantes en el mercado debatieron la posibilidad de tipos de interés más altos en respuesta a estas señales inflacionistas. La sesión mixta puso de relieve el diferente comportamiento de los sectores, con el tecnológico obteniendo un rendimiento inferior mientras el sanitario avanzaba.
Los movimientos reflejan el debate en curso sobre la magnitud del gasto necesario para apoyar el crecimiento de la IA y sus posibles efectos en los márgenes empresariales.