Un atentado armado contra el director y subdirector de la cárcel de Neiva, en Colombia, resultó en la muerte de un niño de 11 años, hijo del director, este martes por la mañana. Las autoridades condenaron el hecho y activaron investigaciones para capturar a los responsables. El subdirector permanece en estado crítico tras ser herido.
El atentado ocurrió alrededor de las 7:00 de la mañana en la Ruta 45, vía Neiva-Rivera, en el sector Jardines del Paraíso, al sur de Neiva. Dos hombres en motocicleta interceptaron el vehículo Mazda en el que viajaban el director Edgar Enrique Rodríguez Muñoz, su hijo Ismael Rodríguez Pulgarín de 11 años y el subdirector Renato Solano Osorio. Los atacantes dispararon al menos seis veces, matando al niño con un impacto en la cabeza y hiriendo al subdirector en el tórax y abdomen.
El director resultó ileso. El subdirector, un coronel retirado de 50 años, fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo y permanece en UCI con soporte ventilatorio. El gerente del hospital, Juan Diego Fierro, describió su estado como crítico, con las primeras 24 horas siendo decisivas.
El ministro de Justicia, Andrés Idárraga Franco, condenó el ataque en una rueda de prensa: “Rechazamos de manera contundente este atentado. Nos duele profundamente que a consecuencia de este acto criminal un menor de edad de solo 11 años haya perdido la vida”. Confirmó una conversación con el director del INPEC, Daniel Gutiérrez, y que no había amenazas previas reportadas. El director Rodríguez asumió el cargo hace solo 10 días.
La Policía Nacional activó un 'Plan Candado' para capturar a los sicarios. La Alcaldía de Neiva, junto con la Policía Metropolitana y el CTI de la Fiscalía, formó una cápsula investigativa. La Procuraduría General expresó solidaridad a la familia y urgió al Ministerio de Defensa reforzar el control territorial en Huila, verificando medidas de seguridad para funcionarios.
El INPEC repudió el hecho en un boletín, confirmando los detalles del ataque a las 6:53 a.m. La Defensoría del Pueblo lo vinculó a una cadena de violencias contra personal penitenciario, citando asesinatos previos en 2024 y 2025 en varias ciudades. Una testigo relató que su motocicleta fue destruida en la colisión causada por el vehículo de las víctimas durante el tiroteo.