El 5 de febrero de 2026, un atentado armado en Arauca dejó dos escoltas muertos del senador Jairo Castellanos, del partido ASI. El congresista se encuentra a salvo en Yopal, Casanare, mientras las autoridades investigan el hecho. El ministro del Interior, Armando Benedetti, condenó el ataque y prometió esclarecerlo.
El atentado ocurrió alrededor de las 2:00 p.m. del 5 de febrero de 2026, en la vía que conecta Fortul con Tame, en el departamento de Arauca, una zona afectada por la presencia de grupos armados ilegales. Hombres armados con armas cortas y largas interceptaron una camioneta del esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos, que formaba parte de una caravana proveniente de Norte de Santander para recoger al congresista. Dos miembros de la protección murieron: uno de la Policía Nacional y otro de la Unidad Nacional de Protección (UNP). El senador no estaba en el vehículo atacado y se confirmó que está a salvo en Yopal, Casanare, aunque profundamente conmovido por la pérdida.
El director de la UNP, Augusto Rodríguez, calificó el hecho como un 'acto criminal inhumano' y con sevicia, aparentemente destinado a forzar la detención del vehículo. Una de las camionetas de la caravana permanece desaparecida, y las autoridades avanzan en su localización. El ministro del Interior, Armando Benedetti, habló directamente con Castellanos y afirmó: 'El senador está bien, pero conmovido por la pérdida de sus escoltas. Este es un hecho grave que enluta al país y que no puede quedar en la impunidad'. El Ministerio del Interior liderará las investigaciones para identificar responsables y motivaciones.
El Gobierno condenó categóricamente la violencia contra dirigentes políticos y reafirmó su compromiso con la seguridad. Actualmente, 379 candidatos cuentan con medidas de protección, incluyendo 62 precandidatos presidenciales y 264 al Congreso. Varios congresistas reaccionaron: la senadora Paloma Valencia tuiteó sobre el ataque en Tame, Arauca, orando por Castellanos, cuya seguridad se confirmó después. El senador Omar Restrepo expresó solidaridad, destacando que 'la protección de líderes es condición para la paz y el diálogo'. Nicolás Albeiro Echeverry lo vio como una amenaza grave para la democracia en los territorios.