Australia anunció el domingo un gasto de 3.900 millones de dólares australianos (2.800 millones de dólares estadounidenses) como “pago inicial” para una nueva instalación de construcción de submarinos nucleares bajo el pacto de seguridad Aukus con Gran Bretaña y Estados Unidos. Estas naves son centrales en una estrategia para mejorar las capacidades de ataque de largo alcance en el Pacífico, particularmente contra China. El ministro de Defensa Richard Marles afirmó que la instalación de Osborne, cerca de Adelaida, posiciona a Australia para entregar capacidades soberanas de submarinos de propulsión nuclear durante décadas.
Australia reveló la inversión de 3.900 millones de dólares australianos el 15 de febrero de 2026, como parte del pacto Aukus, que busca equipar al país con una flota de submarinos avanzados de Estados Unidos y fomentar la cooperación en tecnologías de guerra. La venta de los submarinos comenzará en 2032, con el acuerdo general que podría costar hasta 235.000 millones de dólares estadounidenses en los próximos 30 años, incluyendo la transferencia de tecnología para que Australia construya sus propias naves en el futuro. La instalación en Osborne, cerca de la ciudad sureña de Adelaida, será central en este esfuerzo, con un gasto a largo plazo estimado en 30.000 millones de dólares australianos. El ministro de Defensa Richard Marles dijo: “La transformación en curso en Osborne muestra que Australia está en camino de entregar la capacidad soberana para construir nuestros submarinos de propulsión nuclear durante décadas.” Este desarrollo subraya el impulso de Australia para fortalecer su defensa en el Pacífico en medio de tensiones geopolíticas, particularmente con China. El acuerdo Aukus, lanzado en 2021, ha atraído una atención significativa, y este anuncio de fondos marca un paso hacia la implementación práctica. A pesar de los costos sustanciales, el gobierno australiano lo considera esencial para el fortalecimiento de la seguridad nacional.