La campeona intercontinental femenina de la WWE, Becky Lynch, ha compartido la ansiedad que sintió al informar a quien entonces era el presidente, Vince McMahon, sobre su embarazo a principios de 2020.
Lynch describió la llamada como más angustiante que cualquier combate de lucha libre, incluido el evento estelar de WrestleMania 35. Le preocupaba que la noticia pudiera poner en peligro las oportunidades para las mujeres en la empresa después de que McMahon hubiera apoyado su ascenso a la cima. McMahon respondió felicitando a Lynch y a su pareja, Seth Rollins. También le ofreció todo el tiempo libre que necesitara, lo cual Lynch interpretó como una confirmación de que la WWE valoraba los asuntos familiares. La revelación se produjo durante una entrevista en el podcast Happy Mum de Giovanna Fletcher. Lynch afirmó que la reacción positiva alivió sus preocupaciones sobre cómo equilibrar su carrera profesional con su vida personal.