La película argentina Belén, dirigida por Dolores Fonzi, se llevó el premio Goya a la mejor película iberoamericana este sábado. La cinta, disponible en Prime Video, está inspirada en un caso real de detención por aborto espontáneo. Fonzi aprovechó su discurso para criticar temas globales y la situación en Argentina.
Belén, dirigida por Dolores Fonzi, obtuvo el premio Goya a la mejor película iberoamericana en la ceremonia celebrada este sábado. La producción argentina compitió con otras candidatas y se impuso en la categoría, según reportes de medios locales. Esta victoria marca la duodécima ocasión en que una película argentina recibe este reconocimiento en los 40 años de historia de los Goya, la principal premiación del cine en castellano. Entre las ganadoras previas se encuentran títulos como La película del rey, Un lugar en el mundo, La odisea de los giles, Cenizas del paraíso, Plata quemada, El secreto de sus ojos, Un cuento chino, Relatos salvajes, El ciudadano ilustre, El clan y Argentina, 1985.
Otras nominaciones argentinas en la ceremonia incluyeron a Juan Minujín por mejor actor de reparto en Los domingos y a Hernán Zin por mejor largometraje documental con 2025: todos somos Gaza, aunque no resultaron ganadores.
La historia de Belén se basa en un caso real ocurrido en 2014 en el Hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán. Una joven, que presentó dolores abdominales intensos, fue descubierta embarazada y sufrió un aborto espontáneo. Fue detenida acusada de asesinar al bebé y permaneció casi tres años presa hasta su absolución en 2017. La abogada Soledad Deza, católica y feminista, quien luego presidió la Fundación Mujeres x Mujeres, asumió el caso junto a su compañera. En la película, Fonzi interpreta a esta abogada, mientras que Camila Platee da vida a Julieta, el personaje basado en la joven, protegida con el seudónimo Belén para resguardar su identidad.
Al recibir el premio, Dolores Fonzi pronunció un discurso emotivo: “Nosotros somos las películas que hacemos y en este momento el mundo se convirtió en una película de terror, donde ya se han nombrado el genocidio en Gaza, los reclamos de las mujeres en Irán, la persecución a los migrantes en Estados Unidos, y esa película de terror no somos la humanidad. No lo podemos seguir permitiendo”. Además, se refirió a la gestión nacional: “Ustedes, que tienen tiempo aún, no caigan en la trampa. La ultraderecha vino a destruirlo todo. Yo vengo del futuro de un país donde el presidente puso en venta el agua. Así que no solo tenemos que defender el cine, sino también el agua”.
Esta distinción resalta el creciente impacto del cine argentino en el circuito internacional, sumando orgullo a la industria nacional.