El primera base de los New York Yankees, Ben Rice, abandonó temprano la victoria del domingo por 11-3 contra los Baltimore Orioles debido a una contusión en la mano izquierda. A pesar de la lesión, Rice conectó un jonrón al principio del partido en el Yankee Stadium. Con este triunfo, los Yankees mejoraron su marca a 23-11, el mejor registro de la Liga Americana.
Los Yankees derrotaron a los Orioles 11-3 la tarde del domingo en el Yankee Stadium, asegurando los tres primeros juegos de una serie de cuatro. Ben Rice abrió el marcador con un cuadrangular en la primera entrada ante el novato de los Orioles, Trey Gibson, su número 12 de la temporada. Aaron Judge añadió un jonrón de dos carreras en la tercera, su número 13, empatando en el liderato de las Grandes Ligas con el novato de los Chicago White Sox, Munetaka Murakami. Jasson Domínguez contribuyó de manera significativa, incluyendo un jonrón de dos carreras y un doble productor en la octava entrada, lo que ayudó a sentenciar el juego con siete carreras anotadas en ese inning. Ryan McMahon impulsó la carrera de la ventaja en la sexta con un sencillo en medio de un error del primera base de los Orioles, Coby Mayo. Domínguez conectó hits desde ambos lados del plato en la octava entrada, una hazaña poco común para un Yankee desde Mark Teixeira en 2016. Rice y Judge se convirtieron en el quinto dúo de compañeros en la historia con 12 o más jonrones en los primeros 34 juegos, uniéndose a parejas como Mickey Mantle y Yogi Berra en 1956. Rice salió después de la tercera entrada tras un tiro bajo del lanzador de los Orioles, Max Fried, en un intento de pickoff, lo que le causó una contusión en la mano izquierda. Las radiografías fueron negativas y el equipo lo reportó día a día. Paul Goldschmidt lo reemplazó en la primera base. "Está un poco adolorido", comentó Rice. "Pensé que el tiro iba a ser un poco más bajo de lo que fue. Lo atrapé mal. Básicamente me golpeó en la palma". El mánager de los Yankees, Aaron Boone, elogió la ejecución del equipo al final del encuentro. "Fueron turnos al bate muy buenos para obtener algo de ventaja. Hicimos muchas cosas excelentes al final para hacer que el marcador fuera un poco desigual", dijo Boone. Los Yankees, ahora con 12 juegos por encima de .500, han ganado cinco series consecutivas respaldados por una rotación que lidera las Grandes Ligas con una efectividad de 2.74.