Aaron Judge conectó un cuadrangular en su primer turno al bate durante el partido inaugural de la temporada 2026 en casa, impulsando a los New York Yankees a una victoria de 8-2 sobre los Miami Marlins este viernes. El capitán de los Yankees marcó un estilo elegante al pedir a sus compañeros que vistieran trajes. Ben Rice remolcó tres carreras con un jonrón y un doble.
NUEVA YORK -- Aaron Judge conectó un jonrón en la primera entrada contra un slider de Eury Pérez hacia las gradas del jardín izquierdo, el tercero de su temporada, después de que los Marlins tomaran una ventaja temprana de 1-0 con un cuadrangular solitario de Xavier Edwards. Judge también se robó una base y fue golpeado por una recta de 98.8 mph en el antebrazo; aunque hizo una mueca de dolor, permaneció en el juego. Jazz Chisholm Jr. y José Caballero se robaron dos bases cada uno para Nueva York, que mejoró su récord a 6-1, igualando uno de los mejores inicios en la historia de la franquicia gracias a un pitcheo dominante y un bateo oportuno, según informaron las autoridades. Los lanzadores de los Yankees han permitido solo ocho carreras en sus primeros siete juegos, la menor cantidad en la MLB junto a los Braves de 1993 y los Giants de 2002. Will Warren obtuvo su primera victoria, lanzando 5 2/3 entradas, permitiendo dos jonrones solitarios y ponchando a seis rivales sin otorgar bases por bolas. “Los jonrones solitarios no nos van a ganar”, dijo Warren. “Si atacamos temprano, las probabilidades están a nuestro favor”. El mánager Aaron Boone elogió el juego integral del equipo: “Es temprano, pero es fantástico haber tenido este tipo de comienzo”. Ben Rice superó sus ponches iniciales con un cuadrangular de 110.9 mph en la séptima entrada y un doble de dos carreras en la octava que golpeó el marcador, elevando su promedio a .409 en seis partidos. “Benny realmente sabe batear”, comentó Boone. Judge respaldó el potencial de Rice: “Siempre golpea la pelota con fuerza”. En la novena entrada, Cody Bellinger realizó una impresionante atrapada sin mirar ante una línea de Edwards hacia la izquierda, logrando capturarla después de que la pelota rozara su guante. “Solo tuve suerte”, dijo Bellinger. Judge disfrutó del ambiente: “No hay mejor lugar” que el Yankee Stadium.