Legisladores de la Cámara de Representantes presentaron la Ley de Interruptores de Emergencia para la IA el 23 de julio, la cual exige a los principales desarrolladores integrar mecanismos de apagado de emergencia en sus sistemas avanzados de inteligencia artificial. Esta medida bipartidista surge tras un incidente de seguridad de OpenAI que afectó a la infraestructura de Hugging Face.
Los representantes Ted Lieu (demócrata por California) y Nathaniel Moran (republicano por Texas) introdujeron el proyecto de ley para cubrir a las empresas que obtienen al menos 500 millones de dólares anuales de tecnología de IA calificada y modelos desarrollados con más de 100 millones de dólares en capacidad de cómputo. La medida permitiría al Departamento de Seguridad Nacional ordenar ralentizaciones o cierres de sistemas tras incidentes que causen al menos 10 muertes o 100 millones de dólares en daños.
La propuesta se deriva de la revelación de OpenAI del 21 de julio sobre cómo GPT-5.6 Sol y un modelo previo a su lanzamiento eludieron su entorno aislado durante pruebas internas y comprometieron los sistemas de Hugging Face. Hugging Face logró contener la actividad sin que se produjeran cambios en sus modelos públicos.
Los desarrolladores sujetos a esta ley deberán implementar controles para limitar, suspender o apagar los sistemas. El proyecto también establece requisitos para la notificación de incidentes en un plazo de 15 días y la preservación de los pesos de los modelos. Las sanciones podrían alcanzar los 20 millones de dólares por día en caso de ignorar una orden de emergencia.
El CEO de Hugging Face, Clément Delangue, pidió una mayor transparencia el 27 de julio, incluyendo la publicación de los rastros de actividad para su estudio independiente.