El presidente Donald Trump firmó el 2 de junio una orden ejecutiva que solicita una revisión gubernamental voluntaria de los modelos avanzados de IA 30 días antes de su lanzamiento. La orden se centra en los riesgos de ciberseguridad, pero no impone requisitos obligatorios a las empresas.
La directiva asigna a la Oficina del Director Nacional de Cibernética la creación de un marco para evaluar modelos de empresas como OpenAI y Anthropic. Esto permite al gobierno identificar vulnerabilidades de software y compartir información con operadores de infraestructura crítica, como bancos y hospitales. La orden es estrictamente voluntaria. Establece que nada en esta sección debe interpretarse como una autorización para la concesión de licencias gubernamentales obligatorias o la autorización previa para nuevos modelos de IA. Prevista originalmente con un periodo de revisión de 90 días, la versión final se redujo tras recibir aportaciones de las empresas de IA. Las agencias tienen 30 días para reforzar su propia ciberseguridad y 60 días para desarrollar un marco de evaluación. Los expertos expresaron su preocupación por la falta de aplicación. Anthony Aguirre, del Future of Life Institute, pidió un proceso de revisión obligatorio previo al despliegue, mientras que Samir Jain, del Center for Democracy and Technology, señaló los riesgos de procedimientos opacos.