El presidente Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas el 22 de junio que instruyen a las agencias federales a acelerar el desarrollo de computadoras cuánticas avanzadas, al tiempo que exigen la migración a la criptografía poscuántica para 2030 y 2031.
Las órdenes establecen la iniciativa Quantum Computer for Application Development and Discovery Science, conocida como QC-ADDS, con el objetivo de entregar al menos una de estas máquinas a una instalación del Departamento de Energía. Una directiva establece plazos para que las agencias civiles adopten la criptografía poscuántica para el establecimiento de claves antes del 31 de diciembre de 2030, y para firmas digitales antes del 31 de diciembre de 2031.
La segunda orden requiere que el Departamento de Energía defina las especificaciones técnicas en un plazo de 90 días y evalúe los costos y cronogramas en 180 días. También instruye a los secretarios de Comercio, Defensa y Energía, junto con el administrador de la NASA, a desarrollar planes para sensores y redes con capacidad cuántica durante cinco años.
Las medidas han llamado la atención sobre las tenencias de Bitcoin, con informes que indican que casi 7 millones de BTC, valorados en unos 449 mil millones de dólares, se encuentran en salidas con claves públicas expuestas. Los analistas señalaron que las monedas inactivas desde 2009 y las prácticas de reutilización de direcciones aumentan la posible exposición si surge una computadora cuántica potente.
El asesor científico de la Casa Blanca, Michael Kratsios, señaló que las directivas buscan construir una cadena de suministro nacional y una fuerza laboral cuántica. Los funcionarios encuadraron el esfuerzo como parte de una política tecnológica más amplia, tras inversiones previas que superan los 2 mil millones de dólares en empresas de computación cuántica.