Bitcoin superó los 62.000 dólares el 10 de junio después de que los datos de inflación de EE. UU. cumplieran con las expectativas. El Índice de Precios al Consumidor de mayo aumentó un 4,2% interanual, igualando las previsiones y marcando el ritmo más rápido en tres años.
El IPC subyacente aumentó un 0,2% mensual, por debajo del 0,3% esperado. El informe ayudó a aliviar las preocupaciones inmediatas sobre una inflación más alta que podría haber presionado a la Reserva Federal hacia tasas más elevadas. Bitcoin había llegado al momento de la publicación cerca de los 61.000 dólares tras semanas de caídas y salidas de capital de los ETF. Los datos permitieron a la criptomoneda defender el nivel de los 60.000 dólares y rebotar brevemente. Los operadores señalaron que el dato respaldaba la opinión de unas presiones inflacionarias persistentes pero no aceleradas. Más tarde, Bitcoin cotizó alrededor de los 61.800 dólares, con una subida modesta en el día, pero todavía por debajo de los niveles de principios de junio. Los analistas indicaron que la próxima prueba para los compradores se sitúa cerca de los 64.000 dólares si se quiere extender el repunte de alivio.