El Banco de Nueva York Mellon, el mayor banco custodio del mundo, planea introducir depósitos tokenizados dirigidos a inversores institucionales. Esta medida busca reflejar los saldos de depósitos en una blockchain privada, mejorando las velocidades de liquidación y el acceso a la liquidez.
En un desarrollo que destaca la creciente integración de la tecnología blockchain en las finanzas tradicionales, BNY, reconocido como el mayor banco custodio del mundo, se propone ofrecer depósitos tokenizados específicamente para inversores institucionales. Esta iniciativa implica crear representaciones digitales —o tokens— de los saldos de depósitos en una red blockchain privada. Los principales beneficios señalados incluyen acelerar el proceso de liquidación de transacciones y desbloquear una mayor liquidez para los participantes. Al tokenizar los depósitos, BNY busca simplificar operaciones que tradicionalmente sufren retrasos en el clearing y la liquidación, reduciendo potencialmente el tiempo de días a casi instantáneo. Este paso se alinea con tendencias más amplias en la tokenización de activos del mundo real (RWA), donde las instituciones financieras exploran la blockchain para modernizar sistemas obsoletos. La incursión de BNY en este ámbito subraya el giro hacia tecnologías de registro distribuido en los servicios de custodia y gestión de activos, ofreciendo a los clientes institucionales herramientas más eficientes para la gestión de fondos. Aunque los detalles sobre el calendario de lanzamiento y la plataforma blockchain específica son limitados, el anuncio indica el compromiso de BNY con la innovación en el sector de la banca custodio. Los inversores institucionales se beneficiarán de una mayor eficiencia de capital, ya que los activos tokenizados pueden transferirse y utilizarse con mayor facilidad en diversas operaciones financieras.