Un atentado con bomba en la discoteca Dali en Trujillo, Perú, dejó 33 personas heridas, incluidos tres menores, informaron las autoridades. La explosión ocurrió en las horas previas al amanecer en una región azotada por la violencia. Ningún grupo ha reivindicado la autoría y el motivo sigue sin aclararse.
El incidente ocurrió temprano el sábado en la discoteca Dali en la provincia de Trujillo, en la costa norte de Perú, según un comunicado del Centro de Operaciones de Emergencia local. Esta zona ha enfrentado problemas continuos de violencia y crimen, exacerbados por la extorsión y la minería ilegal en la región de La Libertad. La parte andina de La Libertad alberga la mayor área productora de oro de Perú, y las cifras oficiales indican que se registraron 286 explosiones allí en 2025, con 136 solo en Trujillo. El aumento de grupos criminales organizados ha contribuido al incremento de delitos relacionados con extorsión. Gerardo Florián Gómez, director ejecutivo de la Red de Salud de Trujillo, declaró que al menos cinco de los heridos se encuentran en estado grave. Indicó que algunas víctimas han sufrido amputaciones y heridas por esquirlas y están siendo operadas actualmente. Entre los heridos hay tres menores: un joven de 16 años y dos de 17 años. Este atentado sigue a otra explosión en la misma ciudad hace menos de un mes, que dañó 25 viviendas pero no causó heridos ni muertes. Las autoridades no han identificado sospechosos ni motivos en el ataque a la discoteca.