Miembros de la Iglesia de St. Mary’s en Lawford, Essex, se reunieron en una soleada tarde de julio para celebrar la instalación de una nueva bomba de calor. La congregación cantó himnos y ofreció oraciones de agradecimiento por el sistema ecológico. Este evento resalta una tendencia creciente entre las iglesias del Reino Unido para adoptar bombas de calor a pesar de los desafíos con edificios antiguos.
En una soleada tarde de julio, los feligreses de la Iglesia de St. Mary’s en Lawford, Essex, en el Reino Unido, se reunieron en el patio de la iglesia entre árboles y lápidas inclinadas. Se enfrentaron a la bomba de calor recién instalada, alojada en una gran caja de metal verde, y celebraron un servicio especial para expresar gratitud. El grupo cantó himnos y recitó oraciones dedicadas al sistema.
Karen Crowhurst, miembro del comité que ayuda a dirigir la Iglesia de St. Mary’s, explicó el sentimiento detrás de la reunión. “Para agradecer a Dios, realmente, por poder obrar Sus maravillas de maneras misteriosas”, dijo. Esta ceremonia subraya el compromiso de la iglesia con la transición a soluciones de calefacción más sostenibles.
La adopción de bombas de calor en las iglesias británicas representa un esfuerzo más amplio para modernizar estructuras históricas en beneficio del medio ambiente. A pesar de los desafíos planteados por edificios antiguos e infraestructura vieja, estas instituciones priorizan tecnologías eficientes en energía. El evento en St. Mary’s ejemplifica cómo las comunidades de fe están integrando innovaciones verdes en sus prácticas.