El gabinete japonés aprobó el viernes un cambio hacia una política de producción de arroz ajustada a la demanda y nuevas medidas para prevenir la escasez. Los cambios tienen como objetivo estabilizar los precios ante las recientes alzas en el costo de este alimento básico. El gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi planea presentar un proyecto de ley ante la Dieta.
El gabinete japonés aprobó el viernes un cambio en la política arrocera hacia una producción ajustada a la demanda e introdujo medidas para evitar la escasez, dado que los precios de este alimento básico se han disparado en los últimos años. El gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi planea presentar un proyecto de ley ante la Dieta para revisar la normativa sobre la estabilización de la oferta, la demanda y los precios de los alimentos básicos. Esto revierte el impulso del predecesor Shigeru Ishiba de ampliar la producción y las exportaciones para bajar los precios. Las revisiones exigen que las empresas alimentarias informen periódicamente sobre sus existencias de arroz y establecen reservas obligatorias para grandes empresas privadas a fin de reforzar las existencias gubernamentales. La escasez se debe en parte a la deficiente comprensión por parte del gobierno de la distribución y las perspectivas de oferta y demanda. Entre los factores se incluyen las altas temperaturas que afectan la oferta y la creciente demanda de los turistas extranjeros. Denominada la "crisis del arroz Reiwa", los precios aumentaron, aunque los datos gubernamentales muestran que las bolsas de 5 kg al por menor han tendido recientemente a bajar de los 4.000 yenes. En situaciones de escasez, el gobierno emitirá advertencias o nombrará públicamente a las empresas que no cumplan. Como informó The Japan Times, la ley revisada promueve explícitamente la producción ajustada a la demanda para evitar caídas de precios por exceso de oferta.