La política de arroz de Japón se encuentra en una encrucijada mientras los precios del alimento básico se mantienen en máximos históricos, tensionando los hogares. En agosto de 2025, entonces primer ministro Shigeru Ishiba anunció un giro para impulsar la producción, pero su sucesora Sanae Takaichi lo revirtió en octubre, optando por mantener la oferta alineada con la demanda.
Los precios del arroz en Japón se han mantenido cerca de máximos históricos, exprimiendo los presupuestos familiares y colocando la política arrosera de larga data del gobierno en una encrucijada crítica.
En agosto de 2025, entonces primer ministro Shigeru Ishiba anunció un cambio de política, declarando: "Cambiaremos de rumbo e impulsaremos la producción". Esto supuso un giro respecto al enfoque previo de ajustes de producción.
La sucesora de Ishiba, Sanae Takaichi, que asumió como primera ministra en octubre, revirtió rápidamente esta decisión. Su política busca mantener la producción alineada con la demanda.
El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF) y figuras como Norikazu Suzuki desempeñan roles clave en este panorama agrícola. Con los precios continuando lastrando a los consumidores, la dirección futura de la política sigue incierta.