Mientras se desarrolla la campaña para las elecciones de la Cámara Baja de Japón en 2026, la primera ministra Sanae Takaichi se inclina por reducir temporalmente el impuesto al consumo sobre alimentos a cero. Predomina la cautela en el Partido Liberal Democrático por las implicaciones fiscales, y la implementación depende de discusiones posteriores a las elecciones. La medida busca abordar las preocupaciones de los votantes ante las presiones opositoras por alivio fiscal.
El 31 de enero de 2026, la primera ministra Sanae Takaichi declaró en un discurso en Oita que la política fiscal del gobierno había sido “excesivamente austera” hasta ahora, señalando su inclinación por reducir el impuesto al consumo sobre alimentos a cero. Esto ocurrió durante un discurso de campaña de más de 20 minutos, en el que reiteró repetidamente el apoyo a sus “finanzas públicas responsables y proactivas”, de cara a las elecciones de la Cámara Baja del 8 de febrero. Según una encuesta del Yomiuri Shimbun, el Partido Liberal Democrático (PLD) podría obtener la mayoría absoluta en la cámara baja, pero los miembros del partido mantienen cautela. Los exministros de Finanzas Taró Asó, vicepresidente, y Shunichi Suzuki, secretario general, han expresado fuertes reservas. Durante un debate entre líderes partidarios el 26 de enero, Takaichi afirmó que se implementaría en el ejercicio fiscal 2026, pero ha evitado el tema desde que comenzó la campaña. Un alto miembro del PLD le aconsejó “abstenerse de hacer comentarios profundos” sobre el asunto. Según un alto funcionario de la Oficina del Primer Ministro, Takaichi está preocupada por los efectos en el mercado, como un yen más débil. Un asistente señaló que la promesa del PLD de “acelerar la discusión” sobre una reducción a cero durante dos años fue en gran medida una táctica electoral para contrarrestar las posturas de la oposición. El juicio se suspende hasta un consejo nacional suprapartidista posterior a las elecciones, donde se discutirá junto con un sistema de “crédito fiscal con pagos en efectivo” para tender puentes con los opositores. La Alianza de Reforma Centrista (ARC), formada por la fusión del Partido Democrático Constitucional y Komeito, aboga por eliminar permanentemente el impuesto sobre alimentos, complicando el consenso. Un miembro del PLD criticó: “Se inclina demasiado por recortar el impuesto, aunque no ha habido discusión alguna en el partido”. Un funcionario de la Oficina del Primer Ministro enfatizó que depende de futuras conversaciones. Takaichi ha abogado por esto durante mucho tiempo como un “deseo largamente albergado”, con una fuente cercana diciendo: “Ya no hay vuelta atrás”. Si se aprueba en el ejercicio fiscal 2026, expiraría en 2028, antes de las elecciones de la Cámara de Consejeros, y revertirlo al 8% sería políticamente desafiante, advirtió un alto funcionario gubernamental. Las redes sociales están llenas de discusiones sobre el impuesto al consumo, escándalos de financiación del PLD y políticas de seguridad, lo que podría influir en el resultado electoral.