El gobierno japonés aprobó el viernes su proyecto de presupuesto fiscal 2026, asignando un récord de 39,06 billones de yenes a gastos relacionados con la seguridad social, un aumento de 760.000 millones de yenes respecto al ejercicio 2025. Este alza refleja el creciente coste médico y de cuidados por el envejecimiento poblacional. No obstante, los esfuerzos para aliviar la carga de las primas de seguro médico en la generación laboral siguen siendo limitados.
El gobierno japonés aprobó el viernes 27 de diciembre de 2025 su proyecto de presupuesto para el ejercicio fiscal 2026. Incluye un gasto récord de 39,06 billones de yenes en seguridad social, un aumento de 760.000 millones de yenes respecto al ejercicio anterior. Esta escalada responde al alza de costes médicos y de cuidados provocada por el envejecimiento de la población japonesa, junto con un fuerte incremento de las tarifas en el sistema de seguro médico público.
Según el plan, los precios de los fármacos bajarán un 0,87%, mientras que las tarifas por servicios médicos subirán un 3,09%, el primer aumento superior al 3% en 30 años. Estos ajustes buscan respaldar la calidad sanitaria, pero brindan solo un alivio modesto a las primas de seguro que gravan a la población en edad laboral.
Aunque refuerza el apoyo a los mayores, el presupuesto resalta las presiones sobre los trabajadores jóvenes. Figuras como Sanae Takaichi del Partido Liberal Demócrata (LDP) han pedido un mejor equilibrio en las asignaciones. El partido Nippon Ishin no Kai ha reiterado preocupaciones por la deuda y los costes de atención a ancianos. Los crecientes retos fiscales de Japón subrayan la necesidad de políticas sostenibles ante los cambios demográficos.
Este presupuesto encapsula las realidades de una sociedad en rápido envejecimiento, impulsando debates sobre reformas futuras.