La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, está considerando disolver la Cámara Baja para unas elecciones anticipadas a principios de febrero. Según el periódico Yomiuri, la maniobra busca capitalizar sus altas tasas de aprobación desde que asumió el cargo en octubre. Su dura postura contra China ha atraído a votantes de derecha, pero ha encendido una gran disputa diplomática con el vecino asiático.
La primera ministra Sanae Takaichi ha comenzado a considerar disolver la Cámara de Representantes al inicio de la sesión ordinaria de la Dieta el 23 de enero, allanando el camino para unas elecciones a la Cámara Baja a principios o mediados de febrero. El Yomiuri Shimbun informó el 10 de enero, citando fuentes gubernamentales, que las posibles fechas electorales incluyen el 8 y 15 de febrero. Takaichi, que se convirtió en la primera mujer primera ministra de Japón en octubre, disfruta de altas tasas de aprobación y busca aprovecharlas para consolidar su administración. Su Partido Liberal Demócrata (LDP) está en coalición con el Nippon Ishin no Kai de derechas, pero la alianza está a unos escaños de la mayoría en la Cámara Baja. Con la coalición en minoría en la Cámara de Consejeros, Takaichi busca generar impulso para la implementación de políticas. Su dura postura contra China ha fortalecido el apoyo entre votantes de derecha. A finales del año pasado, Takaichi comentó que un ataque chino a Taiwán podría representar una amenaza existencial para Japón, desatando la mayor disputa con Pekín en más de una década. China reclama la isla gobernada democráticamente como su territorio, una reclamación rechazada por Taipéi. En respuesta, China ha aconsejado a sus ciudadanos evitar viajar a Japón, cancelado reuniones y eventos, y prohibido exportaciones de artículos de doble uso al ejército japonés, entre otras medidas. El dólar se fortaleció frente al yen tras el informe. Si se celebran, las elecciones podrían moldear la trayectoria del gobierno de Takaichi.