Una evaluación de impactos climáticos elaborada por el Ministerio de Medio Ambiente de Japón advierte de que, sin acciones urgentes contra el cambio climático, la calidad y cantidad de arroz disminuirán y aumentarán las inundaciones. El informe analiza científicamente los efectos del calentamiento global en la vida diaria y la industria, concluyendo que el 65% de 80 elementos en siete sectores se verán significativamente afectados, y el 68% requerirá medidas particularmente urgentes.
El informe, publicado el martes y que supone la primera actualización en unos cinco años, es la tercera evaluación basada en los últimos hallazgos científicos. Servirá de guía a los gobiernos central y locales, así como a las empresas, para desarrollar medidas que mitiguen los impactos del cambio climático y se espera que reciba aprobación formal tan pronto como el próximo mes tras su presentación al ministro de Medio Ambiente. Los principales problemas prioritarios incluyen la disminución en los rendimientos y calidad del arroz, así como cambios en las zonas aptas para el cultivo de frutales como los mandarinos. La evaluación también destaca un aumento de sitios propensos a inundaciones y deslizamientos de tierra debido a lluvias más intensas, junto con un incremento en las muertes por golpes de calor derivadas de temperaturas más altas. Si la temperatura media global aumenta 2,7 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales para finales de siglo, las áreas urbanas densamente pobladas y los municipios del norte podrían enfrentar tasas de mortalidad elevadas por calor extremo, advierte el informe. Entre las medidas de adaptación, el cultivo de variedades de arroz tolerantes al calor podría ayudar a mantener la calidad si las temperaturas suben 2 grados Celsius, aunque un mayor calentamiento probablemente conduciría a descensos en la producción. Este análisis exhaustivo subraya las amenazas multifacéticas del cambio climático para la sociedad japonesa y llama a una acción inmediata.