Los incendios de este verano en Western Cape y las inundaciones en Mpumalanga y Limpopo destacan la vulnerabilidad de Sudáfrica al cambio climático. Estos eventos han provocado llamadas a una acción inmediata en adaptación, mitigación y compromiso global. Los expertos advierten de que los retrasos fijarán más daños a medida que las temperaturas globales superan los límites seguros.
Sudáfrica ha experimentado una serie de eventos meteorológicos extremos este verano, subrayando la urgente necesidad de acción climática. En Western Cape, incendios generalizados e intensos llevaron al gobierno provincial a solicitar la declaración de estado de desastre. Mientras tanto, inundaciones intensas de un sistema meteorológico tropical en Limpopo y Mpumalanga obligaron al cierre del Parque Nacional Kruger, un importante activo turístico. Estos incidentes agravan desafíos en curso, incluyendo una sequía prolongada en la región del Karoo y la amenaza inminente de una crisis de agua Day Zero en Cape Town y otras áreas de Western Cape. El costo económico es significativo, con miles de millones de rands en daños a la infraestructura, ingresos perdidos y medios de vida interrumpidos en sectores como construcción, transporte y agricultura. La mayoría de las pérdidas permanecen sin asegurar, y los costos de seguros están aumentando en áreas vulnerables. A nivel global, la Organización Meteorológica Mundial informó que las temperaturas promedio de los últimos tres años han excedido el umbral de 1,5°C establecido por el Acuerdo de París, a pesar de la influencia de enfriamiento de La Niña. Sudáfrica, con emisiones per cápita por encima del promedio global, enfrenta proyecciones de sequías más largas en el oeste y lluvias más intensas en el este. Las oportunidades de progreso incluyen participar en una coalición para la transición alejada de combustibles fósiles, tras la decisión sudafricana de noviembre de rechazar una invitación. Colombia planea una conferencia en abril sobre este tema. A nivel nacional, la Ley de Cambio Climático de 2024 requiere un plan nacional de adaptación, aunque aún no se ha iniciado plenamente, arriesgando retrasos en la implementación. El Department of Electricity and Energy está desarrollando un Integrated Energy Plan, crítico ya que el sector energético representa casi el 80% de las emisiones. Un estudio de la University of Cape Town para WWF Sudáfrica muestra que emisiones netas cero de CO₂ para mediados de siglo son factibles, apoyando el crecimiento de empleos y el desarrollo. La recién nombrada Presidential Climate Commission, anunciada en diciembre, guiará las políticas hacia la resiliencia. Como señala James Reeler, Especialista Senior en Clima de WWF Sudáfrica: 'Con fuego, inundaciones y sequía todos a nuestra puerta, las implicaciones caóticas de un futuro climático más dinámico se están volviendo claras para todos.'