En medio de la inflación persistente, los minoristas japoneses intensifican la competencia ofreciendo productos a bajo precio mientras los consumidores recortan gastos. El alza de costos de materiales y mano de obra complica la diferenciación de precios, por lo que las empresas recurren a ingredientes más baratos como arroz importado y rediseños de empaques para reducir precios. Por ejemplo, la cadena de conveniencia Lawson planea vender rollos ehomaki con arroz Calrose de EE.UU. en febrero, con fuerte demanda de pedidos anticipados.
Los minoristas japoneses lidian con el cambio en el comportamiento del consumidor en medio de la inflación persistente. Según un informe publicado el 1 de enero de 2026, los compradores mantienen un control estricto sobre sus gastos, impulsando la demanda de productos asequibles. En respuesta, las empresas innovan para mantener precios bajos pese al aumento de costos.
Las estrategias clave incluyen la obtención de materiales e ingredientes más baratos. Por ejemplo, el operador de tiendas de conveniencia Lawson planea lanzar rollos de sushi ehomaki estacionales en Tokio y áreas circundantes en febrero, incorporando un 10% de arroz Calrose importado de EE.UU. Con un precio de ¥430, estos rollos cuestan ¥60 menos que la versión de la empresa hecha solo con arroz japonés, y los pedidos anticipados han sido sólidos.
Estos esfuerzos resaltan los desafíos de diferenciar productos cuando suben los gastos en materiales y mano de obra. Los minoristas recurren a importaciones como el arroz Calrose y revisiones de empaques para equilibrar rentabilidad y atractivo para compradores sensibles al precio.
La tendencia subraya cambios más amplios en los hábitos de consumo bajo presiones inflacionarias, señalando potencialmente un giro estratégico mayor en el sector minorista.