Los precios al consumo subyacentes en Tokio subieron un 2,3 % interanual en diciembre, frenándose desde el 2,8 % de noviembre pero manteniéndose por encima del objetivo del 2 % del Banco de Japón. La cifra quedó por debajo de las expectativas del mercado del 2,5 %, lo que provocó debilidad del yen. Como indicador adelantado de las tendencias nacionales, influirá en la próxima reunión de política del BOJ.
Los precios al consumo subyacentes en Tokio, excluyendo alimentos frescos, subieron un 2,3 % en diciembre de 2025 respecto al año anterior, según datos publicados el viernes por el Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones de Japón. Esto supone una desaceleración respecto al aumento del 2,8 % de noviembre, principalmente debido a la caída en las facturas de servicios públicos, y quedó por debajo de la previsión mediana del mercado del 2,5 %.
Un índice subyacente-subyacente, que excluye tanto alimentos frescos como costes energéticos y seguido de cerca por el Banco de Japón para la inflación subyacente por demanda, subió un 2,6 % en diciembre, ligeramente por debajo del 2,8 % de noviembre. El índice general de precios al consumo también se desaceleró bruscamente al 2,0 % desde el 2,7 % del mes anterior.
La desaceleración refleja el fin de los subsidios energéticos del año anterior y es la primera desde agosto. Tras la publicación, el yen se debilitó hasta 156,49 por dólar, desde alrededor de 155,80 previamente.
Sobre la reciente subida de tipos del BOJ al 0,75 %, máximo en 30 años ya cubierto, los analistas señalan que la depreciación del yen podría avivar la inflación vía mayores costes de importación, preocupación planteada por algunos miembros de la junta del BOJ en la reunión de la semana pasada. El gobernador Kazuo Ueda ha indicado disposición para más subidas si las condiciones económicas y el crecimiento salarial se mantienen sólidos.
El BOJ revisará estos datos en su reunión de política del 22-23 de enero, donde actualizará las proyecciones trimestrales de crecimiento e inflación. Las cifras de Tokio son un indicador líder clave para las tendencias de inflación nacional.