Datos mensuales del Ministerio de Finanzas confirman que Japón evitó la intervención directa en el mercado para apoyar al yen este mes. Aprovechando los temores de acción coordinada con EE.UU., el yen mejoró desde los márgenes de 160 por dólar hasta el rango de 154. Esta estrategia ofrece alivio a corto plazo en medio de elecciones inminentes y presiones económicas.
Los datos mensuales del Ministerio de Finanzas publicados el viernes 31 de enero confirmaron que Japón no gastó fondos en intervención directa para fortalecer el yen durante las cuatro semanas finalizadas el 28 de enero. Esto permitió a Japón obtener un respiro temporal para el yen sin intervención en el mercado, señalando el éxito a corto plazo de tácticas ajustadas que dependen en gran medida de los temores de intervención de EE.UU. Apenas una semana antes, con unas elecciones anticipadas acercándose, los responsables políticos parecían acorralados por el aumento de los rendimientos de los bonos, la vulnerabilidad del mercado bursátil y la falta de preparación del banco central para insinuar una subida de tipos inminente. Sin embargo, en cuestión de días, el yen pasó de los bordes de 160 por dólar a rondar los 154, impulsado en gran parte por las preocupaciones sobre posibles movimientos coordinados entre Tokio y Washington. Palabras clave como economía japonesa, yen, Sanae Takaichi y EE.UU. destacan el contexto. Las autoridades han demostrado un nuevo camino hacia la estabilidad del yen evitando disrupciones en el mercado, aunque persisten desafíos más allá del corto plazo.