El Banco de Japón decidió el 19 de diciembre elevar su objetivo de tasa de política a corto plazo del 0,5 % al 0,75 %, lo que supone el nivel más alto en 30 años desde 1995 y el primer aumento desde enero. La medida anticipa subidas salariales y busca alcanzar el objetivo de inflación del 2 % en medio de una inflación elevada y un yen débil.
El Banco de Japón (BOJ) decidió el 19 de diciembre, tras una reunión de dos días, elevar su objetivo de tasa de política a corto plazo del actual 0,5 % aproximadamente a 0,75 % aproximadamente. Este nivel es el más alto en 30 años desde 1995 y marca el primer aumento de tipos desde enero.
El BOJ parece haber concluido que se lograrán incrementos salariales en las negociaciones de primavera shunto de 2026, abriendo el camino hacia su objetivo de inflación del 2 %. Sin embargo, había mantenido la tasa de política sin cambios en seis reuniones consecutivas de fijación de política desde el aumento de enero, debido a la alta incertidumbre derivada de la política arancelaria de la administración del presidente de EE. UU., Donald Trump.
La economía japonesa se enfrenta a una inflación persistentemente elevada, un yen débil frente al dólar y una caída de los salarios reales. La decisión era ampliamente esperada por economistas y analistas. El gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, tiene previsto hablar más tarde el viernes para ofrecer más detalles.
Este aumento de tipos simboliza un punto de inflexión para la economía japonesa, señalando la salida de las políticas de bajos tipos de interés prolongadas.