El viernes 24 de enero de 2026, el yen registró su mayor ganancia diaria desde agosto en medio de crecientes especulaciones sobre una posible intervención de las autoridades japonesas en el mercado para frenar su caída. La moneda se apreció hasta un 1.75% frente al dólar hasta ¥155.63, su nivel más alto del año. El repunte se desencadenó por informes de que la Reserva Federal de Nueva York consultó el tipo de cambio del yen con instituciones financieras.
La subida del yen el 24 de enero extendió las ganancias de la sesión asiática a la negociación estadounidense, impulsada por especulaciones del mercado de que las autoridades japonesas se preparaban para intervenir y detener la caída continua de la moneda. La paridad dólar/yen se había acercado de forma constante a los niveles de 2024, cuando Japón compró yenes para respaldarlo, pero los movimientos del viernes revirtieron esa tendencia. Los operadores informaron de que la Reserva Federal de Nueva York contactó con instituciones financieras para indagar sobre el tipo de cambio del yen. Wall Street lo interpretó como indicio de que la Fed podría ayudar a los responsables japoneses en una intervención directa en el mercado para apuntalar el yen. El día previo, el 23 de enero, la ministra de Finanzas Satsuki Katayama declaró a periodistas en el ministerio: “Siempre estamos vigilando con un sentido de urgencia”, negándose a comentar si las autoridades habían intervenido. Sus palabras llegaron tras una fuerte fluctuación del yen al final de la rueda de prensa del gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, cuya junta de política había decidido previamente mantener la tasa de interés de referencia sin cambios, como se esperaba ampliamente. La declaración de Katayama subrayó la vigilancia de las autoridades ante los volátiles movimientos de la moneda, incrementando la tensión del mercado. Palabras clave como Sanae Takaichi sugieren posibles connotaciones políticas, aunque no se han confirmado indicios concretos de intervención. Este episodio pone de relieve la vulnerabilidad del yen y rememora esfuerzos coordinados internacionales pasados.