En Shika, prefectura de Ishikawa, un hombre de 82 años y su esposa de 83 están reanudando la producción de sus galletas de arroz pequeñas y coloridas, atribuyendo el poder continuar a la apoyo de clientes locales tras el terremoto de la península de Noto hace dos años. La pareja, Kunio y Fusako Shirayama, está preparando los dulces conocidos como Noto Shika Arare. Los envíos comenzarán a mediados de marzo.
La producción de galletas de arroz pequeñas y coloridas está en pleno auge en un taller en Shika, prefectura de Ishikawa. Kunio Shirayama, de 82 años, y su esposa Fusako, de 83, colocaron recientemente mochi en cajas de madera dispuestas en el suelo. El mochi, teñido de rojo, amarillo y verde, se corta para producir las galletas de arroz llamadas Noto Shika Arare, sazonadas con sal y azúcar. «Pensamos en detener la producción después de que golpeara el terremoto de la península de Noto hace dos años. Pero gracias al apoyo de nuestros clientes, parece que podremos enviar las galletas nuevamente este año», dijo Fusako con una sonrisa. El terremoto ocurrió en 2024, impactando severamente a las industrias locales, incluido este taller. Sin embargo, las compras continuas de los residentes locales han mantenido el negocio a flote. Se espera que los envíos se reanuden a mediados de marzo de este año. Este apoyo comunitario resalta la resiliencia de las economías locales en los esfuerzos de recuperación post-desastre en Japón.