El ministro de Policía en funciones, Firoz Cachalia, ha advertido a los miembros del Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) que se adhieran a los protocolos adecuados para las comunicaciones con los medios y la denuncia de conductas indebidas. Esto ocurre tras una rueda de prensa de la comisionada de policía de Mpumalanga suspendida, la teniente general Daphney Manamela, quien acusó al comisionado nacional, Fannie Masemola, de proteger a oficiales corruptos. El portavoz del Ministerio de Policía, Kamogelo Mogotsi, subrayó los esfuerzos por restaurar la confianza pública.
El portavoz del Ministerio de Policía, Kamogelo Mogotsi, declaró que la declaración del ministro en funciones, Firoz Cachalia, realizada el lunes, tiene como objetivo recordar a los miembros de la SAPS que utilicen los canales establecidos para denunciar la corrupción y las conductas indebidas, en lugar de recurrir a declaraciones públicas. La advertencia se produce después de que la teniente general Daphney Manamela, comisionada de policía suspendida de Mpumalanga, ofreciera una rueda de prensa el domingo. Manamela alegó que el comisionado nacional de policía, Fannie Masemola, no había respondido a sus solicitudes de intervención ante diversos problemas, incluidas las acciones contra oficiales involucrados en extorsión y corrupción. Afirmó que su suspensión fue el resultado de estos esfuerzos y acusó a Masemola de encubrir a miembros corruptos. Mogotsi aclaró que el papel del ministro implica la autoridad ejecutiva sobre la cartera policial, mientras que el comisionado nacional gestiona el servicio. "La declaración del ministro pretende sobre todo advertir a los miembros de la SAPS que no hagan declaraciones públicas, sino que sigan los canales pertinentes que existen", señaló Mogotsi. Asimismo, destacó que los protocolos se aplican a miembros de todos los rangos y que existen instituciones disponibles para tales denuncias. Mogotsi añadió que la declaración busca restaurar la confianza pública y elevar la moral de los oficiales.