Pablo Aguileramora, de 46 años y residente de San José, enfrenta cargos de asesinato tras haber presuntamente matado a su esposa, de quien estaba separado, el pasado 11 de junio. La fiscalía señala que el ataque ocurrió tras meses de acoso, el cual incluía el uso de rastreadores electrónicos e intentos reiterados de contacto.
Aguileramora y su esposa se habían separado dos meses antes tras una década de matrimonio. Los documentos judiciales indican que fue arrestado en marzo por cargos de acoso, que incluían la colocación de tres rastreadores en el vehículo de ella, el pinchazo de sus neumáticos y el envío de más de 100 mensajes de texto y correos de voz.
Fue puesto en libertad con condiciones que incluían un monitor GPS, una orden de alejamiento y la obligación de mantenerse al menos a 300 yardas (aproximadamente 275 metros) de su hogar y lugar de trabajo. También se había emitido una orden de protección de emergencia.
La policía informa que Aguileramora atacó a la víctima de 45 años con un cuchillo dentro del apartamento donde ella se hospedaba. La mujer sufrió múltiples heridas de arma blanca e identificó a su esposo como el agresor antes de ser trasladada a un hospital, donde fue declarada muerta. Aguileramora está acusado de asesinato y tiene programada una comparecencia ante el tribunal para la lectura de cargos a finales de agosto.