La bailarina Carla Perez abordó las acusaciones de racismo tras subirse a los hombros de un guardia de seguridad negro durante la despedida de su trío eléctrico en el Carnaval de Salvador. El incidente ocurrió el domingo (15 de febrero) y publicó una nota de disculpa el lunes (16 de febrero), reconociendo el error y su impacto simbólico.
Carla Perez, conocida por su trabajo con el trío eléctrico Algodão Doce (también referido como Pipoca Doce), generó controversia durante el Carnaval de Salvador. El domingo 15 de febrero, mientras lideraba el trío por última vez en la ruta Circuito Osmar, se subió a los hombros de un guardia de seguridad negro para acercarse más al público infantil, debido a su estatura. El video de la escena se volvió viral en las redes sociales, generando acusaciones de racismo por evocar símbolos de desigualdades históricas. El lunes 16 de febrero, Carla Perez publicó una nota en su Instagram explicando su intención: “Me subí a los hombros del guardia de seguridad para lograr contacto físico y así estar más cerca de mis niños, en momentos específicos a lo largo de la ruta, debido a mi estatura.” Reconoció el problema: “La imagen que quedó es dura, y lo reconozco. Aunque la intención fue buena, la escena reproduce simbologías que cruzan nuestra sociedad. Remite a desigualdades históricas que estructuran nuestro país y que nunca deben naturalizarse. Nada lo justifica. Absolutamente nada.” En su declaración completa, destacó el contexto del Carnaval: “El Carnaval de Salvador, la mayor fiesta callejera del mundo, está hecho predominantemente por personas negras y para personas negras. Es una expresión de resistencia, cultura y poder. Soy consciente de la responsabilidad histórica que esto conlleva. Me equivoqué. Lo reconozco.” Carla Perez se disculpó de forma directa y sincera, afirmando: “Me disculpo de manera directa y sincera. Reconocer el error es mi primer paso. El segundo es actuar.” Reafirmó su compromiso: “Y reafirmo mi compromiso inquebrantable de combatir cualquier práctica o simbología que refuerce el racismo estructural.” La nota concluyó con agradecimientos: “Aquí concluyo, enfatizando mi disculpa y con el corazón lleno de amor, aún muy emocionada por la despedida de ayer. Agradezco la comprensión de todos.” El episodio pone de relieve las discusiones sobre representaciones raciales en eventos culturales como el Carnaval.