La abogada argentina Agostina Páez, retenida en Río de Janeiro desde enero por gestos considerados racistas, no irá presa y quedó autorizada para regresar al país tras una audiencia judicial este martes. La Fiscalía reformuló la acusación como un delito continuado, lo que abre la puerta a tareas comunitarias en Argentina y reparación económica.
Agostina Páez, una abogada argentina de 29 años, enfrentaba tres denuncias por injuria racial en Brasil tras un incidente el 14 de enero en un bar de Ipanema, Río de Janeiro. Fue filmada haciendo gestos interpretados como racistas por empleados del local, lo que la llevó a permanecer retenida con tobillera electrónica y prohibición de salida del país desde entonces, según confirmó su abogada Carla Junqueira a Perfil. Durante la audiencia del martes 24 de marzo, la Fiscalía redujo la acusación de tres denuncias separadas a un delito continuado con tres víctimas, desactivando el escenario de mayor gravedad. Ni la Fiscalía ni la querella se opusieron a su regreso a Argentina. Ahora resta que el juez firme la resolución, fije la caución económica y formalice las condiciones de salida, un trámite que la defensa estima se resolverá en días. Páez deberá cumplir servicios comunitarios en Argentina y una reparación económica a las víctimas. Tras la audiencia, Páez declaró: “Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz” y describió el episodio como “la peor experiencia de su vida”.