El Comité Ejecutivo de CEOE acordó este martes proponer un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) de hasta el 1,5% para 2026, alcanzando los 1.202 euros brutos mensuales en catorce pagas, con tributación en el IRPF. Esta propuesta se alinea con la subida prevista para empleados públicos y objetivos de la Directiva Europea de Salarios Mínimos. Los sindicatos, por su parte, defienden un aumento mayor del 7,5%.
El Comité Ejecutivo extraordinario de la CEOE, reunido el martes 9 de diciembre de 2025, decidió plantear al Gobierno una subida moderada del SMI para el próximo año. Según el comunicado de la patronal, este incremento del 1,5% elevaría el salario a 1.202 euros brutos al mes en catorce pagas, sin exención fiscal en el IRPF. La propuesta busca respetar la negociación colectiva y se condiciona al cumplimiento de las reglas de absorción y compensación del Estatuto de los Trabajadores.
Los empresarios argumentan que esta medida está en sintonía con la revalorización salarial de los empleados públicos y con los principios de la Directiva Europea de Salarios Mínimos, que promueven un nivel de vida digno, la reducción de la pobreza laboral, la cohesión social, la convergencia al alza y la disminución de la brecha salarial de género. "Para respetar la negociación colectiva, condicionamos esta subida del 1,5% al cumplimiento de las reglas de absorción y compensación del Estatuto de los Trabajadores", han señalado CEOE y Cepyme, lideradas por Antonio Garamendi y Ángela de Miguel.
Esta postura contrasta con la de los sindicatos CCOO y UGT, que hace unas semanas propusieron un alza del 7,5%, hasta 1.273 euros mensuales, también con tributación obligatoria. Ambas partes han presentado sus posiciones antes de que el comité de expertos asesore al Ministerio de Trabajo, que debe elaborar dos escenarios: uno con y otro sin IRPF.
CEOE y Cepyme justifican su moderación basándose en datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2024, que incluyen sectores como la agricultura y el servicio doméstico, a diferencia de la Encuesta de Estructura Salarial (EES) de 2023 utilizada por el Gobierno. Según la EPA, el SMI actual ya supera el 60% del salario medio neto, criterio clave para su fijación, lo que equivaldría a un 4,9% por encima de lo correspondiente. De seguir el método del Ministerio, no sería necesario ningún aumento para 2026, pero las patronales optan por esta subida limitada para mantener el equilibrio.