Los esfuerzos del embajador chino Xu Feihong para tender puentes con la India han provocado indignación nacionalista en las redes sociales chinas, donde algunos le acusan de descuidar sus deberes y permitir una influencia india excesiva.
La reacción se produce tras los recientes movimientos diplomáticos de Pekín para mejorar las relaciones con Nueva Delhi, seis años después de los mortíferos enfrentamientos fronterizos en el Himalaya. Los vínculos económicos y de viaje entre ambos países se han ido recuperando, sin embargo, las críticas en línea señalan a Xu como el rostro público de estas propuestas. Las publicaciones han incluido comentarios xenófobos, con una que acusa a Xu de “dejar que cientos de miles, incluso millones, de ‘cucarachas’ indias inunden China” y “contaminen el país”. Los observadores señalan que la ira refleja una frustración más amplia con los esfuerzos oficiales que con los comentarios de Xu por sí solos.