Las autoridades de China continental han rechazado las críticas de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania sobre los despliegues de la guardia costera cerca de Taiwán. La reprimenda se produce tras declaraciones conjuntas que expresaban preocupación por la estabilidad regional.
Las críticas surgieron después de que los cuatro países afirmaran que las actividades de la guardia costera amenazan la estabilidad regional y la libertad de navegación.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, desestimó las acusaciones. Describió los despliegues como un ejercicio legítimo de jurisdicción.
Guo señaló que los países afectados deben respetar la soberanía, la integridad territorial y los derechos e intereses marítimos de China. Los instó a dejar de distorsionar los hechos.
Pekín declaró que las patrullas responden a las conversaciones sobre fronteras marítimas entre Manila y Tokio.