Un grupo de funcionarios retirados del servicio exterior de Filipinas ha propuesto una política integral para los asuntos del mar de Filipinas Occidental, enfatizando la diplomacia y la neutralidad. Abogan por una política exterior independiente que conduzca a la neutralidad para evitar conflictos directos entre potencias mundiales. Mientras tanto, China instó a Filipinas a mostrar sinceridad y detener las provocaciones.
Un grupo de funcionarios retirados del servicio exterior filipino publicó un documento titulado “La diplomacia como eje fundamental para la protección de los derechos filipinos en el mar de Filipinas Occidental”. En él se describen medidas para defender los derechos marítimos filipinos en dicha zona a través de la diplomacia, considerando al mismo tiempo los lazos económicos y culturales con China. Los autores declararon que la política sobre el mar de Filipinas Occidental sigue siendo un trabajo en curso, adaptable a los cambios geopolíticos y económicos. Recomiendan un estricto cumplimiento de la política de una sola China y un cambio a largo plazo hacia la neutralidad, extrayendo lecciones de la guerra en Ucrania para evitar involucrarse en conflictos entre superpotencias. Se necesita una economía fuerte para contar con una fuerza de disuasión creíble y poder blando, incluida la diplomacia pública para exponer las acciones de China. Las propuestas incluyen el establecimiento de una milicia marítima bajo la Guardia Costera de Filipinas, utilizando barcos pesqueros de Zambales, Palawan y el archipiélago de Sulú para monitorear las leyes pesqueras y prevenir el contrabando. En respuesta, el portavoz de la embajada china, Ji Lingpeng, instó a Filipinas a demostrar sinceridad, cesar las infracciones y provocaciones marítimas, y regresar al diálogo. El Consejo Marítimo Nacional condenó las recientes acciones agresivas de la Guardia Costera, la marina y la milicia china contra embarcaciones, aeronaves y pescadores filipinos.