A medida que los espacios solo para mujeres se multiplican en Francia, una petición para vagones dedicados en las líneas suburbanas ha reunido más de 31.000 firmas. Lanzada tras un intento de violación en el RER C, resalta la inseguridad en el transporte público. Estos espacios no mixtos han surgido desde #MeToo por razones de protección y comodidad.
En Francia, los espacios 'no mixtos voluntarios' se están desarrollando rápidamente, especialmente en gimnasios, piscinas y discotecas. Esta tendencia está impulsada por el miedo a agresiones sexuales, miradas intrusivas o simplemente el deseo de divertirse sin hombres, como dice una usuaria: 'porque no necesitamos hombres para divertirnos'.
El fenómeno ha cobrado impulso desde el movimiento #MeToo, afectando a diversos sectores, incluido el transporte. Un ejemplo llamativo es la petición lanzada el 24 de octubre, tras un intento de violación en la línea RER C. Iniciada por Marie K., una 'mujer corriente' que vive en Île-de-France, exige vagones dedicados para mujeres en los trenes suburbanos.
Con más de 31.000 firmantes, la petición afirma: 'Esto es un grito de auxilio, no una solución'. Aunque no se planean vagones solo para mujeres, esta iniciativa ha llamado la atención sobre la inseguridad persistente en el transporte público. La autora enfatiza: 'No queremos estar separadas; queremos estar protegidas!'.
Este auge de la no mixtidad refleja preocupaciones más amplias sobre la seguridad de las mujeres en los espacios públicos, sin abordar los problemas subyacentes.