Christopher Ward ha presentado el C63 Sealander True GMT, su primer reloj GMT de estilo volante impulsado por un calibre interno CW-002. Desarrollado a lo largo de tres años, el movimiento ofrece una reserva de marcha de 120 horas y certificación COSC. El reloj está disponible en dos variantes de esfera a partir de 2.895 libras con correa de caucho.
Christopher Ward, descrita como una de las marcas más activas en relojes asequibles, ha añadido el C63 Sealander True GMT a su colección. Se trata del primer GMT de estilo volante de la marca inglesa, que difiere de diseños típicos como el Rolex GMT-Master al adoptar una estética única más cercana a sus modelos Bel Canto. El crítico Jorg señala: "Christopher Ward sigue ampliando su ya extensa colección casi semanalmente". El reloj tiene una caja de acero inoxidable de 40,4 mm, 14,15 mm de grosor, 48 mm de longitud entre asas, 22 mm de distancia entre asas y 100 m de resistencia al agua, con acabado cepillado y chaflanes pulidos. Está disponible con esfera negra con detalles en azul claro o esfera plateada con detalles en naranja, esta última destacada en la reseña. La esfera incluye una escala GMT de 24 horas, subsegundos a las 6, reserva de marcha a las 9, fecha a las 3 y aguja GMT en forma de flecha. El calibre interno CW-002, visible a través del fondo de zafiro, funciona a 28.800 vph con una precisión de -4/+6 segundos al día. Integra un mecanismo GMT en una base existente, añadiendo 23 piezas, 16 de nuevo diseño. El acabado incluye Côtes de Genève circulares y un rotor de tungsteno personalizado. El reloj se lleva cómodamente a pesar de su grosor, gracias a las asas curvadas y a un cristal de zafiro en forma de caja. Se ofrece con brazalete Bader de tres hileras o correa de caucho curvada, ambos de 16 mm, y hebilla desplegable con microajuste sin herramientas. Los precios son de 2.895 libras / 3.775 euros / 3.995 dólares en caucho y 2.995 libras / 3.905 euros / 4.135 dólares en brazalete. Los comentarios de los lectores son variados: algunos elogian el movimiento y el diseño como "magníficos" e innovadores, mientras que otros critican la esfera recargada y la ventana de fecha hundida como un "desastre" o una "catástrofe". El crítico aprecia el logro técnico, pero cuestiona el diseño moderno sobre un aspecto GMT clásico.