La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) lanzó la Campaña de Fraternidad 2026 el miércoles 18 de febrero de 2026, con el tema «Fraternidad y Vivienda» y el lema «Vino a habitar entre nosotros» (Jn 1:14). La iniciativa busca debatir la crisis de vivienda en Brasil, enfatizando el derecho a una vivienda digna como expresión de la dignidad humana. El papa León XIV envió una carta a los fieles brasileños, llamando a reflexiones sobre la falta de vivienda e inspirando políticas públicas para mejoras.
La Campaña de Fraternidad es una iniciativa anual de la Iglesia Católica en Brasil, creada en la Arquidiócesis de Natal en 1962 y adoptada a nivel nacional en 1964. Tradicionalmente lanzada antes de la Cuaresma, período de oración, ayuno y reflexión en el calendario cristiano, la campaña busca sensibilizar a los fieles y a la sociedad sobre temas sociales y movilizar acciones para reducir las desigualdades. En 2025, el enfoque fue «Fraternidad y Ecología Integral».Esta edición 2026 fue presentada en la sede de la CNBB en Brasília, donde el secretario ejecutivo de campañas, padre Jean Poul, leyó el mensaje del papa León XIV. La carta, escrita el 11 de febrero y publicada el 18 de febrero por el Vaticano, destaca la tradición de más de 60 años de la campaña como expresión de la fe católica, particularmente en el compromiso con los pobres, «los verdaderos destinatarios de nuestro amor preferencial».El pontífice cita a san Juan Pablo II, quien en 1988 describió la falta de vivienda como un signo de insuficiencias económicas, sociales y culturales. León XIV espera que la reflexión sobre la «dura realidad de la falta de vivienda digna» lleve a actos constantes de caridad y compartición, así como inspire a las autoridades gubernamentales a promover políticas públicas para mejoras en las condiciones de vivienda de la población necesitada.En la carta, afirma: «También deseo, queridos hermanos y hermanas, que las iniciativas surgidas de la Campaña de Fraternidad inspiren a las autoridades gubernamentales a promover políticas públicas para que, trabajando juntos, sea posible ofrecer a la población más necesitada mejoras significativas en las condiciones de vivienda».La campaña invita a la Iglesia y a la sociedad a reflexionar sobre la vivienda como un derecho fundamental, llamando a acciones pastorales y caritativas dirigidas a los sin techo.