El primer ministro Sébastien Lecornu anunció en Marsella un proyecto de ley de vivienda, que se presentará ante el Parlamento este verano, como continuación de su plan de relanzamiento de vivienda de enero que aspira a alcanzar los 2 millones de hogares para 2030. La ley incluye simplificaciones administrativas, un nuevo programa de renovación urbana para el periodo 2030-2040 y extensiones al mecanismo fiscal 'Jeanbrun'.
Tras la presentación en enero de 2026 de un ambicioso plan de vivienda —que incluye el objetivo de 2 millones de hogares para 2030 y el nuevo 'estatuto de propietario privado' (o 'mecanismo Jeanbrun')—, el primer ministro Sébastien Lecornu presentó este jueves en Marsella un proyecto de ley dedicado a la vivienda. El gobierno planea someterlo a una primera lectura 'este verano'.
El proyecto de ley pone énfasis en la simplificación y la descentralización para acelerar los proyectos. Lanza un programa de renovación urbana de 'tercera generación' para el periodo 2030-2040, centrado en los barrios prioritarios, los grandes complejos residenciales, las ciudades medianas y los territorios de ultramar, según indicó el ministro de Vivienda, Vincent Jeanbrun. Lecornu reiteró que la vivienda es una 'cuestión clave' que 'no puede esperar' hasta 2027.
Entre los aspectos destacados se incluye una 'operación de interés local' con procedimientos simplificados y menos obstáculos en materia de planificación urbana. Para las viviendas con baja eficiencia energética ('coladores térmicos'), los propietarios que se comprometan a realizar renovaciones (tres años para casas, cinco para apartamentos) podrán volver a alquilarlas, con el objetivo de alcanzar entre 650.000 y 700.000 hogares para 2028.
El proyecto de ley extiende el mecanismo Jeanbrun —orientado anteriormente a las nuevas construcciones— a viviendas individuales más antiguas, exigiendo que las obras representen al menos el 20% del precio de compra (frente al 30% anterior). Las casas nuevas permanecen excluidas.